Cambiando los paradigmas de la movilidad

Cambiando los paradigmas de la movilidad

La evolución de la movilidad de la Ciudad de México ha sido lenta pero constante, gracias a esto estamos a punto de atestiguar, como culminación a estos cambios, una nueva lógica de planeación.

Por Andrea Peniche > @aneapt

Hace 20 años existía un modelo de movilidad infinitamente distinto al actual; el hecho de que las autoridades destinaran en ese entonces la mayor parte de las inversiones (73 por ciento) a la construcción de infraestructura gris, ocasionó que el automóvil se consolidara, en ese momento, como el sistema de transporte más importante en nuestra metrópoli.

En la Ciudad de México sólo se desplazaban vehículos, en detrimento de la seguridad de las personas y sin permitir contar con mayor infraestructura para otros sistemas de transporte sustentables. Ese viejo modelo de movilidad trajo a la capital mexicana un total de 5.5 millones de automóviles, contingencias ambientales y más de mil 92 muertes al año por hechos viales. Al mover solamente autos, también hizo que las autoridades perdieran de vista la seguridad vial que tanto se necesita para trasladarse.

“Se tomó una muy mala decisión hace dos décadas y la venimos todavía pagando. Esa decisión fue darle el mayor espacio posible al automóvil en las ciudades; la Ciudad de México no es la única. El haber decidido darle todo el espacio al auto ocasionó el tráfico, congestión y contaminación que vivimos hoy en día.”, dijo en entrevista con Revista City Manager, Laura Ballesteros, titular del Nuevo Modelo de Movilidad en la capital.

La gran transformación

Afortunadamente, ese prototipo de movilidad antiguo ya colapsó y se encuentra actualmente en crisis. Por ello, las autoridades tuvieron que crear un nuevo modelo basado en un cambio de paradigma que permita mover personas, en lugar de seguir moviendo autos.

Así fue como en el 2014, la actual administración del Gobierno capitalino decidió establecer en su Ley de Movilidad un modelo capaz de generar una nueva lógica de planeación, presupuesto y de reparto del espacio en las calles.

“Hoy justamente estamos en el momento en donde necesitamos que el dinero se ponga en donde están los discursos (…) No podemos seguir haciendo lo mismo que hace dos décadas, es decir, invertir el presupuesto de infraestructura en coche y esperar resultados diferentes. Lo que necesitamos es cambiar la manera en la que estamos invirtiendo y empezar a generar infraestructura para todos los sistemas. Esto sólo se hace con decisión y con dinero.”, afirmó Laura Ballesteros.

Este nuevo modelo busca darle prioridad a la nueva jerarquía de movilidad en la que el peatón es el más importante y el centro de toda la política pública, seguido de los ciclistas, el usuario de transporte público y al final el usuario de los automotores.

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¿Cómo se puede lograr?

Al ser cuestionada sobre cómo se logra un cambio de paradigma, Laura Ballesteros respondió que lo más importante es concentrar la inversión presupuestal de acuerdo a la nueva pirámide jerárquica y hacer uso de la innovación y tecnología para verdaderamente transformar los viajes y hacer frente a cuatro grandes retos que tiene la ciudad:

1. Gestión del estacionamiento. (Los parquímetros han sido el primer paso para lograrlo).

2. Gestión de la vialidad. (Dar movilidad a todos los sistemas en el espacio finito que existe en la ciudad).

3. Gestión del espacio público.

4. Gestión de datos. (La gente hoy en día se mueve con un teléfono celular y no con llaves).

No es una guerra

La también subsecretaria de Planeación de la Secretaría de Movilidad (Semovi) afirmó que el nuevo modelo es inclusivo y sigue una agenda de libertades y derechos; por eso dijo, no se trata de generar una guerra entre los distintos tipos de movilidad que existen sino de que la gente cuente con diferentes opciones para elegir cómo quiere trasladarse de un lugar a otro.

“Bajo ninguna circunstancia estaríamos echando a pelear a nadie. Por eso mismo el elemento más importante es el peatón y los distintos sistemas que tenga a la mano para poder hacer sus viajes. No nos gusta definir a la gente como cochistas, ciclistas, es decir, lo que hacemos es definir a las personas y ponerles a su disposición el mayor numero de sistemas de movilidad posibles.”, apuntó.

Según explicó a Revista City Manager, el objetivo es que existan seis sistemas de movilidad y que una persona pueda caminar en la mañana, después andar en bici, luego subirse al auto y regresar en transporte público, sin etiquetas.


En los pormenores, definió dicho modelo con tres puntos clave:

1. Personas como el elemento más importante.

2. Una nueva pirámide de movilidad que garantice un ejercicio justo, seguro y equitativo del uso del espacio de la urbe.

3. Decir adiós al automóvil y hola a los sistemas de transporte público sustentables, los cuales deben volverse la columna de movilidad de las ciudades.


¿Cómo está reaccionando la gente?

Todas las personas están acostumbradas a tener infraestructura para el coche por todos lados a tal grado que hasta quienes no tienen un auto, aspiran a comprar uno.

“Necesitamos transformar esa cultura, no podemos cambiarla de la noche a la mañana (…) no podemos cambiar de un plomazo dos décadas de cultura pero lo que si podemos hacer es empezar a cambiarla a través de una nueva infraestructura (…) esa es una apuesta para ir cambiando las generaciones”, dijo la subsecretaria de Planeación de Semovi.

En ese sentido, reconoció que el automóvil no debe ser satanizado, sin embargo, mencionó que no debe ser la única opción de movilidad sino que debe ser una de muchas opciones para que la gente pueda elegir en libertad cómo moverse por la ciudad. Se trata de brindarles a los ciudadanos un “amplio abanico de opciones”.

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“Hoy la gente no puede elegir en libertad si va a tener un coche o no, lo hace porque la infraestructura lo ha obligado a tomar esa decisión”, afirmó.

Durante los últimos 25 años, los ciudadanos fueron cautivos del coche y hoy, dijo Laura, es momento de romper con esa inercia y que la gente pueda resolver sus viajes con diversas opciones de transporte, tomando en cuenta tanto las públicas como privadas pues no olvidemos que la Ciudad de México fue la primera urbe de América Latina en regular a las empresas de redes de transporte como Uber y Cabify.

De igual forma, al cuestionarla sobre qué uso se le debe dar al coche, Laura Ballesteros aseguró que “tiene que empezar a ser sustentable en términos de que se comparta con otros sistemas de movilidad y también tiene que ser racional y compartirse”; una primera acción para ello sería comenzar a hacer “car pooling” -que es una agenda pendiente en la ciudad- y así poder hacer frente a un problema que existe actualmente en cuanto a la tasa de ocupación del auto en la capital que es de 1.2 personas por unidad.

Avances e implementaciones

La “Visión Cero Accidentes” planteada desde hace un año por el Gobierno capitalino ha logrado reducir en 18 por ciento las muertes por accidentes viales y han salvado más de 80 vidas con medidas como el Nuevo Reglamento de Tránsito y la disminución de las velocidades, que era la principal causa de muerte.

“Tenemos la meta de poder salvaguardar los viajes de puerta a puerta; y que el peatón y el ciclista no vean peligrar su vida simplemente porque eligieron un sistema de movilidad que no es el automóvil”, dijo Laura Ballesteros, quien explicó que otro gran avance ha sido la integración de todos los sistemas de transporte de la ciudad en una tarjeta de pago, incluyendo a los concesionados pues ya se estrenó el primer corredor con dicha forma de pago en el segundo piso de Periférico, el cual pondrá el ejemplo para el resto de los corredores.

La funcionaria mencionó que un gran cambio en materia de electromovilidad será la sustitución a taxis híbridos y eléctricos, así como la implementación en el 2017 del primer corredor Eje 8 de buses eléctricos de la ciudad con 22 kilómetros conectando la zona central en Benito Juárez con Iztapalapa; será un carril compartido con bicicleta e intervendrán 48 cruceros peligrosos en ese corredor.


  • Sí sumamos los 35 km que se aumentarán este año, nos vamos a convertir en la ciudad de América Latina con más kilómetros de Metrobús.
  • Se eliminarán 15 mil microbuses activos para el año 2018, los cuales serán sustituidos por 9 mil autobuses sustentables.
  • En 2017 se implementarán exámenes más rigurosos para obtener las licencias de conducir.
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También habló sobre el Proyecto Trolebici que le brindará a la ciudad más de 36 kilómetros de infraestructura ciclista compartida con trolebuses en Eje Central, haciendo más amplios los carriles, balizando y teniendo las señalizaciones pertinentes.

Una importante meta es reducir en 35% las muertes de tránsito en 2018 y para lograrlo, llevarán a cabo 10 acciones de alto impacto de cara al 2017, establecidas en el Decálogo por la Seguridad Vial, entre las que destaca la introducción de capacitación vial, la creación de la Agencia de Seguridad Vial de la ciudad y la creación de distritos escolares seguros con el fin de que la gente sepa cómo usar la calle.

En 2017 también comenzarán a impartir cursos gratuitos obligatorios y en línea para poder obtener sus licencias, pues según dice Laura Ballesteros “antes se regalaban las licencias para conducir en las cajas de cereal y hay que regresar a un esquema exámenes”.

Otro avance en materia de movilidad ha sido lograr una red de Metrobús de más de 120 kilómetros y adelantó que van por otros 35 kilómetros adicionales con la ampliación de la Línea 5 y construcción de la Línea 7 que correrá sobre Paseo de la Reforma.

“Nos vamos a convertir en la ciudad de América Latina con más kilómetros de Metrobús”, mencionó.

La funcionaria habló también sobre la “muerte” de los 15 mil microbuses que hoy están circulando para el año 2018, los cuales serán sustituidos por 9 mil autobuses sustentables con un nuevo sistema operativo, de servicio, pago de tarjeta compartida con otros sistemas, seguridad y un centro de control que ayude a la operación de los mismos.

“Necesitamos cambiar juntos este modelo, sobretodo las nuevas generaciones; estamos hablando de la ciudad que vamos a vivir en los siguientes años. Este modelo tiene que estar defendido por los jóvenes quienes hoy saben muy bien que los sistemas de movilidad deben de ser muchos, se deben de compartir y que el coche no es la única opción”, concluyó.

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