Vía: Fundación UNAM

La arquitectura de Ciudad Universitaria, esencia del espacio público

La arquitectura e infraestructura de la UNAM se ha ido modificando a través del tiempo debido al crecimiento de su comunidad  y sus nuevas necesidades.

Por Oscar Rojas > @oskar_rojasv

Ciudad Universitaria (CU) se fundó en 1954 sobre un terreno de pedregal de 723 hectáreas donado por el Gobierno Federal. Estas tierras eran difíciles de urbanizar, debido a que la lava del volcán Xitle inundó ocho mil hectáreas de la zona hace aproximadamente 1770 años, lo que dejó un terreno duro e irregular, un reto.

La primera etapa de construcción de CU se comenzó en la única meseta plana de 19 hectáreas de este terreno y actualmente conforma el casco central de CU, considerado Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2007.

A partir de esta fase inicial, Ciudad Universitaria se ha transformado en un conjunto de estructuras que se integran a través de la arquitectura, el paisajismo, la ingeniería y las artes para  encarnar los valores sociales y culturales de trascendencia que dan una identidad única a la Máxima Casa de Estudios.

En el entorno académico se han creado diferentes espacios que lo complementan y dentro de la complejidad de las estructuras y la propuesta arquitectónica se construyeron áreas recreativas y culturales que añaden fuerza al paisaje urbano y que componen una parte importante del espacio público de Ciudad Universitaria.

En entrevista para City Manager, el Dr. Alejandro Cabeza Pérez, fundador de la Coordinación  de la Unidad  Académica de Arquitectura del Paisaje de la UNAM, nos comparte la evolución arquitectónica y urbanística de estas zonas del campus universitario. Al cuestionarlo sobre cómo fue el planteamiento de concepción del espacio nos menciona:  “Ciudad Universitaria, desde su fundación, tenía el sentido de ser una zona abierta, no sólo para quién quisiera estudiar, sino que obedeciera a funciones de docencia, investigación y difusión del conocimiento. El primer esbozo está basado arquitectónica y urbanísticamente en un complejo que parte de esta apertura espacial”.

El Doctor comentó respecto a cómo fueron concebidos los recintos culturales y recreativos de CU:
“La condición de lo recreativo ha sido característica propia de la universidad,  se representa por el desarrollo del cuerpo, es decir, por la parte deportiva. Volvemos al campus original, está la zona deportiva, particularmente por la zona de frontón reconocida por su arquitectura.”

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En cuanto a los espacios culturales; el detonante para su esplendor se dio entre el 50 aniversario de la autonomía universitaria y un poco después de la apertura de la sala Nezahualcóyotl, es lo que da inicio a la zona cultural. En este contexto se generarían dos sitios importantes, el espacio escultórico y el paseo de las esculturas. El entrevistado nos comparte cada una de las historias y aspectos de la construcción de diferentes recintos que componen esta parte de la Universidad:

SALA NEZAHUALCÓYOTL

Se genera a finales de los años 70, por parte de una propuesta del Arquitecto Orso Nuñez. Es el inicio de un conjunto cultural, que después albergaría más salas para conciertos, obras de teatro y demás recintos que la componen. En ese momento responde a los principios estilísticos de finales de los años de 70, estilo tomado del segundo o tercer periódo de la arquitectura moderna, diferente a la de los años 50 en el primer campus y el conjunto en general guarda un orden de unidad, incluso corresponde también a la propia arquitectura de la Hemeroteca, que es otro de los edificios que se tuvieron en la zona.

MUSEO UNIVERSITARIO  ARTE CONTEMPORÁNEO (MUAC)

Su antecedente es el Museo de Artes y Ciencias,  recinto que todavía funciona en el campus inicial, mismo que requirió un mayor espacio de exhibición y para tenerlo se pensó en una extensión que se especializara en arte contemporáneo.  Así surge el Museo Universitario Arte Contemporáneo,  que de alguna manera se impone ante el conjunto anterior por su volumetría, la diferencia de materiales que presenta y su lenguaje arquitectónico distinto.

EL ESPACIO ESCULTÓRICO

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Este espacio se construyó para conmemorar la autonomía universitaria y estuvo en el interior de un territorio, donde el campus presentaba un cierto nivel de desarrollo, es decir, hay reservas territoriales que la propia universidad había ya considerado para el crecimiento de su planta física, entonces lo que se tenía en aquellos momentos de su fundación es muy diferente de los requerimientos que ha ido satisfaciendo la propia universidad en su construcción.

Es difícil, en ese momento prever una zona de amortiguamiento como tal, para evitar lo que ha sucedido con la construcción de este edificio. La edificación se encuentra dentro de zona territorial, pero debería de existir una zona de amortiguamiento para evitar estos casos. No están invadiendo la parte donde se encuentra el espacio escultórico. La universidad tiene necesidades de crecimiento y como tales ahí están las problemáticas, si se hubiera hecho un estudio de visuales y la propia universidad hubiera previsto visuales patrimoniales quizá  hubiera sido otra la situación.

ESTADIO DE CIUDAD UNIVERSITARIA

El estadio es una obra única dentro del complejo universitario, ahora lo reconocemos como una obra sustentable porque aprovecha la condición de donde se extrajo parte de la roca para su construcción: la propia zona universitaria. En este caso se aprovecharon sistemas constructivos que son utilizados en presas hidrológicas y como resultado dio una integración paisajista excepcional, volviéndose uno de los iconos universitarios reconocidos a nivel mundial.

En su remodelación durante las Olimpiadas de México 68, se probó también su capacidad de adaptabilidad. Sigue teniendo esta característica icónica como la Biblioteca Central o la Torre de Rectoría reconocidas como símbolos universitarios. A lo largo de las décadas ha estado presente en parte del imaginario colectivo como en películas, revistas, fotos, por estas condiciones el Estadio de Ciudad Universitaria es único.

Vía: Méxicovivo

DOS ELEMENTOS BÁSICOS DE LA AQUITECTURA DEL ESPACIO UNIVERSITARIO:

BIBLIOTECA CENTRAL

  • Lo identificaría como la pieza barroca del conjunto, criticado en su momento ya que la arquitectura moderna se pronunciaba por la ausencia de ornamentos y una serie de elementos casi tipo artesanal.
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La biblioteca se ha vuelto una figura icónica porque conjunta  a la cultura mexicana,  ahí se plasmó  el pasado, presente y futuro del país. Muestra de una forma magistral el movimiento de la integración plástica y los materiales elegidos.  Porque prácticamente ahí están hechos los murales con piedras naturales de muchos lugares del país y  por lo que  retoma los materiales nativos  y los exalta. Los murales no requieren tanto mantenimiento, destacando los criterios sustentables. Se ha vuelto un símbolo,  que a pesar de haber sido muy criticada, la percepción colectiva nuevamente lo ubica  en otro nivel.

TORRE DE RECTORÍA

  • La mayor cualidad de este edificio es su expresión jerárquica, es decir, es un edificio que dentro del conjunto inicial se identifica desde el primer momento, cuando uno visita otros campus universitarios y habiendo estudiado en esta universidad, se busca esta jerarquía y no existe.

Su composición volumétrica se representa en la integración de materiales nacionales como el ónix, que es uno de los materiales característicos y hereditarios del país.

Su principal virtud es  que  de donde se observe, sigue siendo imponente y el escudo que la viste en la cima.

Las islas fueron concebidas porque el campus está construido sobre un pedregal, y la forma más ingeniosa de habitar esta zona fue sembrar árboles de otro tipo y ayudar a estructurar más el espacio abierto con vegetación.

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