Foto vía: scoop.intel.com/

Contaminación: bomba de tiempo para la CDMX

La contaminación un impacto económico, ya que golpea fuertemente a los ciudadanos, gobiernos y empresas por el desembolso de recursos, falta de productividad y ausencia laboral.

Por Andrea Peniche Tesche >@aneapt | Pablo Hernández Lodigiani > @Pablohelo

Según el “Análisis de una Contingencia Anunciada” elaborado por el Instituto Mexicano de la Competetividad (IMCO), en el 2015, la contaminación en el Valle de México tuvo un costo de mil 600 millones de pesos, un monto que podría haberse destinado a la construcción de 25 kilómetros de Red del Metrobús, es decir, cerca del 92% de toda la Línea 1, que corre de Indios Verdes a El Caminero.

Esta alarmante cifra se debe a que el año pasado -por las partículas contaminantes suspendidas en el aire- más de mil 823 personas murieron, 4 mil 494 requirieron hospitalizaciones por infecciones o enfermedades respiratorias, y alrededor de 247 mil asistieron a consultas médicas públicas o privadas, que obligaron a desembolsar los propios ingresos de los ciudadanos o bien, recursos públicos. Este deterioro a la calidad del aire representa un golpe significativo a la economía laboral de todos los mexicanos, y por ello se deben empezar a implementar programas y medidas más contundentes para atender esta urgente problemática urbana que va cada vez más en crecimiento.

 “Es una bomba de tiempo (…) Esta es una probadita de lo que podríamos seguir viendo porque estamos siendo presas de las condiciones climatológicas”, dijo Fátima Masse, consultora del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO).

En entrevista con Revista City Manager, Fátima declaró que las cifras anteriormente mencionadas son sólo una estimación ya que es imposible conocer si cualquier enfermedad ha sido ocasionada específicamente por la contaminación, sin embargo, el estudio realizado por dicho centro de investigación está basado en metodologías bien establecidas que permiten conocer los casos aproximados que pueden atribuirse a este fenómeno.

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Al preguntarle si estos altos costos representan alguna amenaza para la estabilidad económica del país, ella respondió:

“Yo creo que no, simplemente por la escala del problema de salud. Con eso no estoy minimizando el impacto que tiene la contaminación en el tema, sin embargo no tiene comparación con el caso de la diabetes, que es la segunda causa de muerte y definitivamente es un lastre económico muy grande. A nivel nacional, la mala calidad del aire ha generado pérdidas  que ascienden a más de 4 mil millones de pesos cada año, mientras que en el caso de la diabetes, la pérdida es de 84 mil millones de pesos. Así que por la magnitud no es lo mismo.

Aquí  la diferencia es que la gran mayoría de los impactos en salud son a corto plazo, por ejemplo: la irritación e infecciones en vías respiratorias. Estos padecimientos son mucho más fáciles de curar, no son tan caros y normalmente no se van agravando como en el caso de diabetes o de las enfermedades cardiovasculares. Eso no quiere decir que no es un problema que no hay que voltear a ver porque la población está en riesgo constante, pero definitivamente no es una de las causas por las que no estemos creciendo al ritmo que se esperaría”.

Fátima también fue cuestionada sobre la probabilidad de que exista un incremento en los costos de la contaminación para los próximos años, a lo que contestó:

Si, definitivamente si (…) En primer lugar, los impactos de salud van aumentando conforme crecen las emisiones, y no te puedo decir exactamente en qué proporción, pero también incrementan en la medida en la que va creciendo la ciudad, entonces, si este problema no se atiende, es una bomba de tiempo”.

 ¿Cómo afecta la contaminación a la economía ciudadana, gubernamental e institucional?

“Si estos impactos de salud los traducimos en dinero, será económico por dos vías: Primero, porque las personas que necesitan atención médica tienen que pagar por ese servicio, ya sea por medio de un desembolso de las propias familias porque van a atención privada, o un desembolso en recursos para aquellos que vayan al sistema publico.

La segunda es la parte de productividad. Las personas que necesitan atención médica dejan de ir a trabajar porque tienen que ir a consulta y esto tiene un costo para las empresas o para los mismos individuos si es que no les pagan ese día. Las muertes, dejando a un lado la parte ética porque definitivamente una muerte tiene un valor incalculable, tienen un costo económico y sí podemos decir cuánto dejo de ganar esa persona por haber muerto en medio de su vida productiva y cuánto dejo de aportar a la economía.

Con eso, traduciendo en términos económicos, nos da una suma de mil 669 millones de pesos que se pierden cada año para el Valle de México, en toda la Zona Metropolitana”.

 Para concluir, se le cuestionó a la consultora del IMCO, Fátima Masse, si este problema pudo haberse prevenido de haberlo atendido con seriedad anteriormente y ella afirmó:

“Si, definitivamente esto se pudo haber prevenido (…) Si no vienen medidas mucho más contundentes y agresivas para reducir los niveles de contaminación, esto lo vamos a vivir cada vez más intensamente. Todo dependerá de lo que realmente implementen los gobiernos locales porque es súper importante el trabajo coordinado de todas las autoridades de la megalópolis porque al final del día, esto es un tema local pero que rebasa las fronteras políticas de cada uno de los estados, entonces todo dependerá de eso”.

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